Australia es uno de los países más estrictos a nivel de censura y los videojuegos son blanco de ello. Ahora, Outlast 2 ha sido el último título que no pasó la prueba gracias a su explícita “presentación de violencia sexual”. Red Barrels deberá recurrir a la censura de su nuevo videojuego si busca lanzarlo en ese territorio:
“Outlast 2 muestra escenas sexuales de abuso y adicción de drogas, crimen, crueldad, violencia, fenómenos aberrantes o repugnantes de tal manera que ofende los estándares de moralidad, decencia y decoro generalmente aceptados”; afirma el organismo regulador

En Kotaku Australia se detallan todos los hechos que han provocado esta polémica con Outlast 2.
