Los conflictos políticos afectan a cualquier industria, uno de ellos ocurrió en China ya que han prohibido que videojuegos surcoreanos entren a su país, todo esto después de que el país adoptara misiles y sistemas de defensa americanos.
La tensión entre China y los Estados Unidos ha terminado salpicando a Corea del Sur, leemos en Engadget que la licencia de algunos nuevos títulos quedará en hiatus por lo que ya no será legal comercializar títulos como Lineage 2: Revolution, un juego que genera más de 100 millones de dólares por allá.

Además, parece que la situación no va a cambiar o mejorar a corto plazo, ya que las amenazas y conflictos van en aumento.
