Entertainment Software Rating Board (ESRB) calificó al nuevo Assassin’s Creed Origins como “Mature”, ya que contiene violencia explícita, tanto en cinemáticas como en gameplay.

También se mencionan escenas de sexo, aunque se muestran de una forma no explícita como en las de violencia, recurriendo a burdeles o prostitutas como NPCs. La presencia de drogas o lenguaje explícito serán también elementos presentes en toda la aventura.
“Algunas escenas representan instensos actos de violencia como un hombre golpeado hasta la muerte o un niño apuñalado. Los asesinatos y las peleas se potencian con los gritos de dolor y los efectos de salpicadura de sangre. Otra escena muestra un cadáver sin cabeza empalado en una estaca […] se puede observar a una pareja teniendo sexo de forma parcial, se escuchan sus gemidos. En otras ocasiones se muestran personajes femeninos en topless en los burdeles”.
