Este es uno de esos teléfonos que no solo se ven caros, sino que se sienten pensados para hacerte la vida más fácil. Samsung ha combinado acabados de alta calidad con inteligencia artificial en cada función clave. El chasis es de Armor Aluminum con cristal Gorilla Glass Victus 2 (front and back), y es resistente al agua y al polvo (IP68). El modelo revisado, en color “Cobalt Violet” (púrpura metálico), resalta su acabado premium. A primera vista sorprende el módulo de cámaras con diseño “Ambient Island”, integrado de forma fluida al cuerpo, y un grosor de solo 7.9 mm (214 g): es uno de los Galaxy Ultra más delgados y ligeros hasta la fecha. Según Samsung, es apenas 0.3 mm más delgado y 4 g más ligero que el S25 Ultra. En mano se siente ergonómico y sólido. Eso sí, la protuberancia de cámaras hace que sin funda el teléfono baile sobre la mesa, así que conviene usarle un case protector.
Pantalla increíble con Privacy Display
La pantalla es una joya tecnológica: un panel Dynamic AMOLED 2X de 6,9″ con hasta 2600 nits de brillo máximo. Las imágenes son nítidas y los colores muy vivos (ideal para contenido HDR). Además incorpora por primera vez un Privacy Display integrado. Esta tecnología de Samsung (basada en píxeles flexibles) limita el ángulo de visión de la pantalla, de modo que tu contenido solo sea legible si miras de frente. En la práctica, al activarla verás que la pantalla se vuelve borrosa desde los lados –muy útil en reuniones o espacios públicos. Como apunta Samsung, “la pantalla se oculta de vista de los demás, manteniendo la claridad sólo para ti”. El único “pero” es una leve pérdida de brillo/contraste cuando está activo (algo normal al reducir ángulos). El usuario constató que, en reuniones o transporte público, nadie más puede ver lo que escribe: “solo quien la ve de frente aprecia la información”. En resumen, la pantalla no solo es espectacularmente brillante, sino que también protege tus datos privados en situaciones de mucha gente.
Rendimiento bestial y batería todo el día
En su interior lleva el procesador Snapdragon 8 Elite (5ª gen) hecho a medida para Galaxy. Samsung asegura mejoras de ~+19% CPU, +24% GPU y +39% NPU con respecto al S25 Ultra. En Geekbench 6 el S26 Ultra alcanzó ~3818 puntos en mono-núcleo y 11214 en multi-núcleo. Eso se traduce en que maneja multitarea pesada, juegos exigentes y edición multimedia sin pestañear. De hecho, Samsung integró una cámara de vapor más grande para disipar mejor el calor (+21% de eficiencia térmica), por lo que el teléfono casi no se calienta incluso con tareas intensivas (aunque el usuario notó algo de calor al exigirlo muy al límite, como era de esperar). El resultado es un rendimiento de alta gama pensado para creadores: fluido, rápido y estable día tras día.
La batería es de 5000 mAh típica, suficiente para un día completo de uso intensivo. Samsung afirma hasta 31 horas continuas de reproducción de video (por supuesto en condiciones ideales). En la práctica el usuario logró un uso diario muy sólido (varias horas de pantalla con 5G y brillo medio) sin caer la batería antes de dormir. Además admite carga súper rápida: con cargador de 60 W alcanza ~75% en 30 minutos (un salto respecto a los 45 W de la generación anterior). En resumen, la S26 Ultra da “tranquilidad” en autonomía para un día de creadores o usuarios pesados.
Cámaras profesionales para cada momento
Samsung no ha escatimado en fotografía. El sistema principal es Trío ProVisual: un sensor wide de 200 MP f/1.4, un telefoto de 50 MP con zoom óptico 5× (hasta 100× Space Zoom) y un ultra-wide de 50 MP. La cámara frontal es de 12 MP, excelente para selfies nítidas. En la práctica fotográfica esto significa: fotos diurnas con detalle extremo y muy buen rango dinámico, retratos naturales con desenfoque preciso y ángulos amplios para paisajes/grupos. El zoom 5× permite acercarte a sujetos lejanos sin perder claridad; incluso el Space Zoom 100× usa IA para mejorar los detalles a distancias lejanas.
En baja luz es donde la S26 Ultra brilla. El sensor de 200 MP ahora tiene apertura f/1.4 (vs f/1.7 antes), dejando entrar un 47% más de luz que el S25 Ultra. El telefoto también mejora su luminosidad un 37%. Gracias a ello, y a la reducción de ruido por IA, las fotos nocturnas resultan sorprendentemente claras (el usuario quedó impresionado con el “modo nocturno” y lo describió como “asombroso”). El video de noche también se beneficia: grabando se notan colores más vivos y menos grano.
Otro punto fuerte es la estabilización. Además de la estabilización óptica/eléctrónica usual, Samsung introdujo Horizontal Lock en video. Al grabar, esta función emplea los sensores de movimiento para mantener el horizonte nivelado incluso si giras 360° con la cámara. El resultado es un video ultra estable. De hecho, el usuario hizo pruebas grabando desde una bicicleta en movimiento y el material se mantuvo perfectamente nivelado, eliminando por completo la necesidad de un gimbal. Este nivel de estabilización es uno de los mejores vistos en un smartphone hasta ahora. En resumen, día o noche, foto o video, la S26 Ultra “pegó duro”: sobresale en detalle, color, rango dinámico y especialmente en fotografía nocturna y video en movimiento.
Funciones de inteligencia artificial útiles
El Galaxy S26 Ultra lleva Galaxy AI por dentro. Destacan por ejemplo Photo Assist, una herramienta de edición que permite usar texto (prompts) para mejorar o alterar fotos al instante. También aparece Now Nudge, que detecta qué hay en pantalla y sugiere acciones contextuales (como saltar a tu calendario si te mencionan una fecha), y Now Brief, que muestra breves resúmenes personalizados (recordatorios, eventos) basados en tu uso. Incluso Bixby entiende ahora lenguaje natural para cambios rápidos en ajustes. Todo esto se siente práctico y no mera parafernalia: por ejemplo, el usuario comprobó que Photo Assist agiliza mucho la edición creativa (“poner prompts para cambios en fotos es increíblemente fácil”) y que Now Nudge/Brief son útiles en tareas diarias.
En audio/video también hay IA de apoyo. Existe el Audio Eraser, que analiza la pista de audio de un video y permite eliminar ruidos no deseados (viento, multitudes, música, etc.) dejando solo la voz principal. El usuario lo usó para limpiar grabaciones y la función cumplió bien, ahorrando mucho tiempo en posproducción. En llamadas entrantes, la IA también interviene: el Asistente de llamadas (Call Assist) puede responder tus llamadas con voz automatizada (Bixby Text Call) mientras tú lees la transcripción en la pantalla. Puedes dictar textos que Bixby leerá al interlocutor. El usuario probó esto con llamadas rutinarias y de spam, y confirmó que las transcripciones son muy claras y útiles. Además está el Call Screening, un filtro que la S26 Ultra usa para vetar llamadas desconocidas con un asistente de voz que transcribe quién llama y por qué. Aunque Tom’s Guide matiza que el sistema de Samsung no es tan sofisticado como el de Google o Apple, sigue siendo mejor que nada. En la experiencia, el filtrado cortó varias llamadas molestas sin errores.
Por supuesto, todo esto va acompañado de privacidad. Galaxy AI procesa tus datos en el propio teléfono (Personal Data Engine) y los guarda cifrados en el Knox Vault, según Samsung. Tú decides qué datos de la IA van al cloud y cuáles se quedan en el dispositivo. El usuario destaca que la IA “entiende” muy bien el uso personal sin revelar datos personales. Y en materia de ecosistema, la S26 Ultra rompe barreras: usa Smart Switch para migrar fácil desde un iPhone (contactos, fotos, notas, etc.). Además, Quick Share ahora es compatible con AirDrop®: tras la última actualización, puedes enviar archivos de tu Galaxy S26 Ultra a un iPhone directamente, algo inédito en Android. En resumen, las funciones IA y de conectividad están pensadas para integrarse a la vida real: el usuario las describió más como “herramientas muy útiles” que como simples trucos de presentación.
Conclusiones: ¿Vale la pena?
Lo mejor: Diseño muy cuidado y ergonomía premium. Pantalla brillante con privacidad integrada. Rendimiento de gama alta que responde en todo. Cámaras completas en todas las condiciones (especialmente nocturnas). Estabilización de video asombrosa (Horizontal Lock). Innovaciones IA palpables: edición de fotos por prompts, asistentes de llamadas y audio práctico. Conectividad moderna (5G, eSIM, AirDrop por Quick Share) ideal para un usuario exigente.
Lo peor: En algunos aspectos es una evolución más que revolución. Al haber venido de un S25 Ultra no se siente un salto radical (solo –0.3 mm y –4 g vs S25). El asistente Bixby tradicional sigue sin ser relevante (prefiere usar Gemini/voz sobre Bixby). La privacidad de pantalla es útil pero tal vez sobredimensionada: reduce algo el brillo. La joroba de cámara, aunque estilizada, sigue sobresaliendo; el teléfono sin funda cojea al apoyarlo. La batería de 5,000 mAh da buen día de uso, pero a este nivel de precio siempre se espera más. Por último, con tantos “highlights”, el S26 Ultra calienta ligeramente bajo mucha carga.
Veredicto honesto: Un teléfono creado para creadores de contenido y hacedores. Cada detalle (desde la cámara hasta el AI) parece pensado para editar fotos/video rápido, leer y responder llamadas de forma inteligente, y mostrar el trabajo sin distracciones ajenas. Para el usuario común que quería “un celular premium fácil de usar”, cumple sobradamente. No es tan innovador como para saltar desde un S24/S25 Ultra, pero si vienes de algo más antiguo (o de otro Android) es un terminal excepcional.
Al final, lo volvería a comprar a comprar sin dudar: “de todos los móviles premium, este me parece la evolución natural (junto con el iPhone) para quien aún no ha tenido un Galaxy Ultra en su vida”. En su opinión, vale la pena cada centavo dado lo completo que resulta.
