Antes de desarrollar Fallout: New Vegas con Obsidian Entertainment, Josh Sawyer trabajó como diseñador líder de Fallout 3 con Black Isle Studios. Gracias a una entrevista con IGN, Sawyer compartió algunos detalles sobre este proyecto abandonado:
«Es porque la compañía hermana de Black Isle Studios, Interplay, estaba en una situación financiera complicada. Dejamos de lado más de tres años de trabajo, sólo para poder completar otros proyectos… [y] no pudimos reanudar el desarrollo hasta que Interplay ya estaba en muchos problemas».
Parte del equipo de Black Isle formó Obsidian y «todo colapsó, dando por terminado el proceso»:
«Interplay vendió los derechos de Fallout a Bethesda».

Sobre sus planes con este proyecto cancelado, Sawyer señaló que quería convertir a Fallout 3 en un juego por turnos, pero debido a la presión de los vendedores hacia este género, decidieron cambiar el ritmo.
