Microsoft publicó un libro blanco para desarrolladores enfocado en su próxima consola, Project Scorpio, la cual promete alcanzar los 4K nativos a diferencia de PlayStation 4 Pro que sólo los re-escala.
Digital Foundry analizó el documento titulado «Reaching 4K and GPU Scaling Across Multiple Xbox Devices» y se trata de una guía de técnicas y uso de recursos para aprovechar la potencia de la consola.
Se ve en el documento que la consola ya no trae la ESRAM integrada al procesador de Xbox One, la cual permitía una comunicación interna para mitigar la baja velocidad RAM DDR3; pero ahora el documento insiste en continuar optimizando los juegos para la ESRAM. Se confirma nuevamente que la GPU contará con 6 TFLOPS, siendo 4.5 veces más potente que la Xbox One. Además, tendrá cuatro veces más de memoria caché L2, la cual indica que la GPU es tan moderna como las AMD Polaris e incluso la AMD Vega. Confirma Microsoft además que la DDC (delta colour compression) vendrá como parte de las funciones de la GPU.
Afirman además que no tiene por qué utilizarse esta potencia extra en aumentar el número de píxeles representados en pantalla, sino que además podemos usarlo para crear sombras más realistas, reflejos, filtrado de texturas y distancias de dibujado más amplias. Por ejemplo, un juego first-party de la compañía que funciona en Xbox One a 1080p se ejecuta en Project Scorpio a 4K nativos.
Claro, ellos saben que no todos los desarrolladores querrán usar esa potencia extra para mejorar la resolución y por ello dan dos técnicas para poder mostrar una resolución 4K «simulada»: laproducción de ciertos efectos a 1080p mientras el resto del juego sí se renderiza a 4K; o también la técnica que ya usan algunos juegos de PS4 Pro al re-escalar de 1440p a 2160p.

La consola ya confirmaba anteriormente que posee un ancho de banda de 320GB/s, una CPU de ocho núcleos y los 12Gb de RAM GDDR5.
