La Comisión Europea anunció recientemente que ha abierto una investigación a varias compañías desarrolladoras de videojuegos por un supuesto caso de «prácticas de bloqueo geográfico merced a las cuales las empresas impiden a los consumidores comprar contenidos digitales en razón de la ubicación o el país de residencia de los consumidores».

Los acusados son Valve Corp. y su plataforma Steam, además de Bandai Namco, Capcom, Focus Home, Koch Media y ZeniMax, vinculadas a los acuerdos bilaterales de la primera. La CE está investigando si la compra de juegos en PC mediante la plataforma Steam y su posterior activación con código, puede incurrir en un bloqueo geográfico, ya que esto «reduciría la competencia transfronteriza como consecuencia de la restricción del llamado «comercio paralelo» dentro del mercado único»:
«El comercio electrónico debe ofrecer a los consumidores una oferta más variada de bienes y servicios, amén de la oportunidad de efectuar compras transfronterizas. Las tres investigaciones incoadas hoy examinan prácticas mediante las cuales sospechamos que ciertas empresas pretenden privar a los consumidores de esas ventajas. En términos más concretos, estamos analizando si esas empresas están contraviniendo las normas de competencia de la UE al aplicar una restricción desleal de los precios de venta al público o al excluir a los consumidores de algunas ofertas por mor de su nacionalidad o ubicación»; afirmó Margrethe Vestager, responsable de la Política de Competencia
